domingo, 1 de marzo de 2015

Capítulo 15.

Jinyoung no paraba de dar vueltas de un lado para otro.
Primero decidió ir a la cafetería por si encontraba a Dongwoo, pero nada. Luego se dirigió a la biblioteca a ver si encontraba algún libro con el que pudiese distraer su mente inquieta. Tampoco. No conseguía concentrarse.
Al final acabó dando un paseo por el jardín del instituto. Este estaba lleno de flores y árboles los cuales daban vida a todo aquello.
Jinyoung se paró justo debajo de la sombra de un gran roble.
Se quedó un rato mirando como las hojas se movían de un lado para otro a causa del viento.
Cerró los ojos dejando que este viento golpease también su cara.
Entonces le vino a la mente la imagen de una chica. La chica que no había parado de merodear por su mente las últimas horas.
¿Desde cuándo él era el tipo de chico que se enamoraba?
No, él no era así, ¿qué demonios estaba pasando con él?
Seguro que solo era un sentimiento pasajero que acabaría por irse, únicamente debía quitarse todos aquellos pensamientos.
Haru no se merecía a alguien como él, se dijo.
Para ser sinceros, nunca había estado con nadie más de una semana. 
¿Cómo la trataría si no ha tenido novia estable? Desde luego no sabría.
Jinyoung volvió a abrir los ojos al escuchar unos pasos detrás suya.
Se giró y allí estaba, como si le hubiese leído la mente.
-¿Qué estás haciendo aquí? Ayer no te pasaste por el club de música.- 
Haru, que le había visto a lo lejos mientras se dirigía al anexo, se acercó corriendo.
Este no contestó, por lo contrario, se dio media vuelta y empezó a caminar por el sendero del jardín haciendo como que no había escuchado a la chica.
Haru molesta le siguió dando grandes pasos. Le costaba ir a su ritmo.
-Oye, párate. Te estoy hablando.- protestó la chica.
Jinyoung continuó haciendo oídos sordos.
-¿Es que me vas a ignorar todo el rato?- 
Haru agarró fuertemente el brazo del chico y este cansado se volvió para ella.
Sus dos rostros quedaban muy cerca uno del otro, sus labios casi se rozaban. Jinyoung podía notar la respiración de la chica y viceversa.
Haru soltó el brazo del Jinyoung y este se alejó de ella corriendo. Al mirar al frente para seguir caminando, la vista de los dos chicos se posó sobre una pareja que estaba a unos escasos metros en uno de los bancos.
Estos no paraban de meterse codazos uno al otro jugando y finalmente acabaron besándose.
Después de lo ocurrido entre Jinyoung y Haru contemplar aquello ellos dos juntos no era realmente lo que se dice cómodo.
Jinyoung pestañeó aclarando su mente y quiso echar a andar de nuevo cuando Haru volvió a ponerse en su camino, esta vez delante suya.
¿Es que esta chica nunca se cansaba?, se dijo.
Haru entonces se aferró a la manga de la camiseta del chico.
Jinyoung sorprendido miró allí donde le sujetaba y luego acabó centrándose de nuevo en la chica.
-¿He hecho algo para que te enfades? ¿Es eso? ¿Por eso llevas todo el rato ignorándome?- 
El chico pudo ver su cara de preocupación cuando le preguntaba todo aquello.
Con expresión seria dudó si decirle de una vez todo lo que estaba circulando por su cabeza.
Quizás sería una buena idea soltarlo todo.
-No estoy enfadado contigo. ¿Por qué debería estarlo? No has hecho nada.- El chico hizo una pausa.- La verdad es que todo este rato no he dejado de pensar en ti, ¿sabes? Y he descubierto algo. Algo que nunca imaginé que podría ocurrirme a mí. Lo cierto es que...-
Jinyoung no pudo acabar por contarle todo a la chica cuando de repente escuchó su nombre a gritos desde el otro lado del jardín.
Era Dongwoo. 
Jinyoung nunca había tenido tantas ganas de pegar a su amigo como las tenía ahora.
Dongwoo se paró en frente de los dos, jadeando a causa de la carrera que se había metido hasta allí.
Entonces reparó en que Haru tenía sujeto a su amigo de la manga y estos dos se encontraban muy cerca uno de otro.
-¿...Interrumpo algo?-
Jinyoung resopló mientras Haru apartaba deprisa su mano.
-No, simplemente hablábamos.- dijo Jinyoung resentido.
-Si ese es el caso...te estaba buscando, necesito hablar contigo.-
Dongwoo no estaba muy seguro de las palabras de su amigo, sabía que había venido en un momento no deseado, pero realmente tenía que hablar con él.
-¿Y bien? ¿Qué quieres?-
-Aquí no...-
Haru captó la indirecta al vuelo.
-Vale, ya me marchaba de todas formas...-
Mientras Haru se iba Jinyoung no le quitó el ojo de encima por un segundo. 
-Ya puedes decirme.-
Jinyoung cruzó los brazos y se sentó en el banco que se encontraba detrás suya. Dongwoo le siguió e hizo lo mismo que este.
-No sé como decir esto...ya sabes, no soy muy bueno expresándome.- dijo nervioso.- Hace tiempo que me siento...me siento extraño. No entiendo qué son estos sentimientos y quiero llegar a comprenderlos pero no sé...no sé cómo. Quizás tú lo sepas, quiero decir, eres un experto con las chicas.- 
Dongwoo se acomodó las gafas como acostumbraba a hacer cuando estaba nervioso.
-¿Estás tratando de decirme que te has enamorado?- soltó Jinyoung sin más.
Dongwoo se puso aún más inquieto.
-¿Enamorado? ¿Tú crees que es eso?-
-¿Qué es si no? Nunca te había visto así.- 
-Puede ser, no lo sé, nunca me he sentido de esta manera.- 
-¿Es la amiga de Haru?-
Dongwoo miró corriendo a su amigo como tratando de eliminarle con la mirada.
-No creo que sea eso...-
El chico reflexionó para sí. No, no podía asimilarlo.
Aquello no era amor, seguro. 
Solo estaba confundiendo esos sentimientos con la llegada de aquella chica en su vida, nada más.
Jinyoung miró a su amigo con curiosidad.
-Oye, ¿por qué te calientas tanto la cabeza?- trató de decir.- Bueno, no sé para qué digo esto, no soy el más indicado...Ni siquiera puedo aceptar que esté enamorado de una chica.- 
Jinyoung le dio una patada a la primera roca que se encontró por el suelo.
Entonces se levantó desperezándose.
-Solo haz lo que creas.- acabó por decir este.





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