domingo, 4 de mayo de 2014

Capítulo 5.

Sus pasos resonaban por todo el pasillo de la segunda planta. Llevaba un año sin pisar el Seoul HS of Arts y todo aquello parecía un nuevo mundo para él.
Ya se había encargado de todo el papeleo y sólo le quedaba rellenar la inscripción para unirse al club de música. No había parado de dar vueltas buscando a la presidenta del club y no conseguía dar con ella. Tampoco la descripción que le dieron de ella era muy específica. Ojos verdes. Iba por todo el instituto buscando a una chica de ojos verdes. ¿Qué se iba a parar delante de cada chica que pasase para mirarle a los ojos? ¿Por qué no simplemente los profesores le llamaban por el altavoz? Son todos muy cómodos.
Había pasado ya cuatro veces en frente del club y revisado que no había nadie dentro.
Ya iba a pasar por quinta vez mientras subía las escaleras algo desanimado. Entonces empezó a sonar una melodía. O estaba loco del cansancio o había alguien en el aula de música. Sin duda lo que estaba escuchando era el piano. Pero lo que más le extrañaba era...
Jinyoung empezó a correr escaleras arriba hasta la puerta del aula. Con rapidez y agilidad la abrió. Era demasiado tarde. La melodía dejó de sonar antes de que subiera las escaleras y allí ya no había nadie. Estaba decepcionado.
Esa canción...la canción que estaba sonando...le sonaba demasiado. Sin duda, era aquella canción. La que tantos malos ratos le había hecho pasar. Era su canción.
Con un aire de tristeza entró dentro del aula y se sentó en el banquillo del piano. Posó una mano sobre este con delicadeza.
-¿Quién eres?-
Por la puerta aparecieron tres chicas. Las tres llevaban el uniforme rojo por lo que serían menores que él.
Jinyoung que se llevó un susto al escuchar la voz, se levantó de un golpe.
-Y-Yo estaba buscando a la presidenta del club de música. Me han dicho que tengo que hablar con ella para rellenar la solicitud.- dijo ya calmado.
-Estará a punto de llegar, hoy teníamos clase de canto y no creo que ella falte.- dijo una de las chicas, la más alta.
-Sí, además yo la vi antes. - contestó la que estaba más cerca de esta última.
La puerta volvió a abrirse y esta vez pareció otra chica. No podía creer quien era. Bajita y con el pelo corto. Desde allí lo podía ver, tenía los ojos verdes.
-Buenas tardes chicas.-
Esta se dirigió hasta el mueble donde estaban guardados los micrófonos y ni notó la presencia de Jinyoung que estaba oculto detrás de la chica alta.
Sacó los micrófonos y se acercó para repartirlos. Entonces fue cuando el chico se adelantó hasta ella y se paró justo delante. 
Haru abrió los ojos como platillos ya que se había asustado y dejó caer los micrófonos al suelo.
Un tremendo estruendo resonó en toda el aula.
-No planeaba que pasara esto...realmente.- 
Jinyoung le dedicó una sonrisa pícara.
Haru que aún seguía sorprendida se quedó sin palabras al ver al chico de la discoteca.
-Tú...-
-¿Yo?- contestó irónicamente.
-¡CHARMANDER!-
-¿Charman...der?- 
El chico se miró el pelo y comprendió aquel comentario. 
Las otras chicas comenzaron a reírse al unisono. 
-Sí, Charmander. Y tú eres la chica bebé.-
Haru ofendida por el comentario le miró con mala cara.
Jinyoung viendo que por ahí no iba por buen camino cambió de tema rápidamente.
-Bueno...¿tú eres la presidenta aquí, verdad?-
-Así es. ¿Por qué?- 
Haru no quería escuchar la respuesta porque sabía por donde iban los tiros.
-Me han dicho que te busque para que me des la solicitud al club.- dijo Jinyoung satisfecho después de tantos esfuerzos para encontrarla.
La chica que ya se imaginaba la respuesta, se volvió resignada hasta la mesa grande que había cerca del armario de los micrófonos.
Regresó con dos o tres papeles con muchos datos para rellenar.
-Aquí tienes los papeles y...un bolígrafo.- Haru metió la mano en el bolsillo de su chaqueta y sacó uno.- Ponte ahora con él y entrégalo cuando acabes.-
-Haru...- dijo una voz detrás de ella.
-¿Sí?-
La chica alta se había acercado hasta allí.
-Ya hace media hora que deberíamos haber empezado la clase de canto y no hemos preparado ni el material.- 
La chica alta miró al suelo donde se encontraban esos instrumentos repartidos por el suelo. Haru se había olvidado completamente.
-Uups...fallo mío. Lo siento. ¿Qué os parece si dejamos la clase para mañana? Hoy no pude llegar temprano y además tengo que encargarme de lo de la solicitud pero mañana os prometo que cumpliré.-
-No pasa nada Haru, ¡nos vemos mañana! ¡Qué descanses!-
Las tres chicas se despidieron de Haru y salieron de allí.
Jinyoung se había sentado en una mesa al otro extremo y había ignorado por completo que las chicas se habían marchado. Estaba concentrado en la solicitud.
-A ver, tipo de sangre.....fecha de cumpleaños...- dijo hablando para sí mismo.
Haru se acercó hasta él aunque no le apetecía. Se apoyó en la mesa con una mano.
-Si necesitas ayuda, dímelo.-
Aunque el chico ni le escuchó.
-... .... .... ....¡Ya está!-
Jinyoung se levantó de la silla y acababa de reparar que la chica estaba a su lado.
-¿Cuánto tiempo llevas ahí?- dijo Jinyoung sorprendido.
-Lo suficiente. Dámela.- dijo extendiendo la mano.
El chico le entregó la solicitud. Esta la observó por encima.
-Si quieres saber más sobre mí sólo tienes que preguntármelo, no hace falta que lo leas, cariño.-
Haru se puso tan roja que parecía que se iba a marear del calor.
-¡I-Idiota! Estaba comprobando si habías rellenado todo...- dijo hinchando las mejillas.
-¿Hace falta que haga algo más?- 
-No, ya no hay que rellenar nada más, esto...- Haru volvió a mirar la solicitud.- ¿Jinyoung?-
-Llámame Jinyoung-oppa.- el chico abrió los ojos haciéndose el mono y empezó a reírse.
-¿Quieres....-
A Haru no le dio tiempo a acabar la frase que iba a decir cuando de pronto se apagaron las luces del aula. No sabía si las había apagado alguien o se había ido la luz ya que desde la parte del aula que estaban no se podía ver el interruptor ni la puerta que estaba al lado.
Se dio cuenta que lo hizo alguien cuando al instante sonó un portazo y unas llaves cerrando la puerta.
Haru fue hasta la puerta y tocó con todas sus fuerzas varias veces.
Nada.
Fuera quien fuese el que la cerró ya se había ido.
Volvió a encender las luces e intentó tranquilizarse.
¡El móvil! Podía llamar a Inass. Seguro que seguía allí limpiando junto a ese chico.
Sacó el móvil de la mochila que llevaba colgada a la espalda y lo abrió. "Sin batería". Haru lo tiró al suelo con todas sus fuerzas.
-¡MIERDA!-
Jinyoung que acababa de llegar al lado suya se agachó a recoger el móvil del suelo.
-Qué genio tienes chica.-
Haru miró al chico sin fuerzas y se le ocurrió otra idea.
-¡AH! ¡YA SÉ! ¡TÚ MÓVIL! ¿LO TIENES AHÍ?- gritó la chica.
-Puede que sí o puede que no.-
Jinyoung empezó a jugar con el móvil de Haru tirándolo hacía arriba y agarrándolo en el aire.
-¡Déjate de bromas! ¡Estamos encerrados!-
-¿Y? Ya vendrá alguien. ¿Acaso estás preocupada por algo?- Jinyoung dejó de jugar con el móvil y la miró.- Ah, si estás pensando en cosas pervertidas....no te preocupes, debería estar loco para tocarte. No eres mi tipo.- contestó mientras comenzó a reírse.
-Oye, ya vale, ¿no? ¿Tienes móvil o no?- dijo desesperada.
-Tengo pero no quiero dejártelo.- contestó el chico mientras seguía riéndose.
La chica que ya se había dado por vencida se tiró al suelo apoyando la cabeza sobre sus rodillas.
-Aaaaaah...¿qué te he hecho para que seas así conmigo? ¡Si ni nos conocemos! Estú...-
De pronto Haru escuchó una voz que le era familiar.
-¿¿¿HARU???-
La voz procedía desde el otro lado. Era Inass, no había duda.
-¡¡INASS!!- Haru empezó a golpear la puerta.
-¡Estoy aquí! ¡Me han dejado encerrada y no llevo llave!- 
Inass que había escuchado a su amiga se puso al otro lado y empezó a gritar para que le escuchase bien.
-¡SABÍA QUE ESTARÍAS AHÍ! ¡ESTOY CON CHANNIE ¡NO TE PREOCUPES! ¡IRÉ A POR LA LLAVE, TÚ SOLO ESPERA!-
Inass salió corriendo a por el encargado de todas las llaves. Parecía que se iba a quedar sin aire en cualquier momento.
-Menos mal....-
-Qué mal. Con lo divertido que era todo esto.-
Jinyoung esbozó una sonrisa y miro a la chica con aires de superioridad.
Haru que no solía perder los nervios con gente que no tenía poca confianza se acercó a él y extendió la mano para darle una bofetada. Este que se llevó una sorpresa retrocedió el pie izquierdo e intentando pararla en seco resbaló hacia atrás. Ya que había cogido la muñeca de la mano derecha de Haru para evitar el guantazo esta cayó también sobre él en una postura poco deseada.
Inmediatamente la puerta se abrió. Allí aparecieron Inass, Gongchan y el chico de las gafas, como acostumbraba llamarle Haru.
La chica no sabía a donde mirar, sólo quería que la tierra le tragase. 
-Si queréis hacer estas cosas mejor id a un hotel, ¡guarros!- Inass que estaba intentando guardarse los comentarios pervertidos para ella no pudo evitar soltar uno.
Haru se levantó corriendo y siguió mirando hacia el suelo avergonzada. Jinyoung aún seguía tirado.
Entonces fue cuando la chica salió corriendo sin decir palabra. Nunca lo había pasado tan mal en su vida.

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